Aplicación de CM Slim en Lipedema: 

 

El dispositivo CM Slim utiliza campos electromagnéticos focalizados de alta intensidad (HI-EMT) para inducir contracciones musculares involuntarias y profundas, capaces de generar una activación simultánea de fibras musculares que no se logra mediante contracción voluntaria. Sin embargo, en el contexto del lipedema, el tejido muscular se encuentra rodeado por un compartimento subcutáneo alterado: existe infiltración grasa, hipoxia relativa, cambios en la mecánica del retorno venoso y, en muchos casos, menor tono muscular funcional.

Por este motivo, la aplicación de CM Slim debe realizarse con criterio terapéutico progresivo, evitando la fatiga o sobrecarga muscular en un tejido que no siempre responde como el de un paciente sin lipedema.

La clave está en graduar cuidadosamente la intensidad del estímulo electromagnético, permitiendo que el músculo se adapte de forma paulatina al esfuerzo inducido. Las contracciones producidas por el equipo son extremadamente potentes y repetitivas; si la intensidad es elevada desde el inicio, pueden generar una demanda metabólica y una tensión excesiva sobre fibras musculares que, en el lipedema, se encuentran rodeadas por grasa intersticial que altera su oxigenación y su capacidad de recuperación.

Por eso se recomienda iniciar con intensidades medias, priorizando la tolerancia y la adaptación neuromuscular, y aumentar progresivamente a medida que el tejido responda con buena perfusión y sin molestias residuales. Este modo de progresión estimula la activación muscular funcional, sin inducir fatiga ni inflamación adicional en un entorno metabólicamente sensible.

Desde la perspectiva fisiológica, las contracciones electromagnéticas de baja a media intensidad activan el reclutamiento progresivo de fibras tipo I (oxidativas, resistentes), favoreciendo la mejora del tono y del metabolismo muscular basal. A medida que se toleran intensidades más altas, se incorporan fibras tipo II, responsables de la fuerza rápida, sin generar daño estructural si el ascenso es gradual. En pacientes con lipedema, mantener este equilibrio es esencial: el objetivo no es provocar hipertrofia agresiva, sino reactivar el músculo como bomba metabólica y linfática, que mejore el retorno venoso y el drenaje intersticial.

El control de la intensidad también permite evitar respuestas compensatorias de dolor o contractura. En tejidos infiltrados o con hipersensibilidad, un exceso de estimulación puede generar sensación de presión dolorosa, inflamación o incluso retención transitoria de líquidos. Por eso, cada sesión debe individualizarse, observando las reacciones del paciente y ajustando la energía de forma dinámica durante la aplicación.

En términos prácticos dentro del Plan Lipedema TFK, CM Slim se integra como una herramienta de activación neuromuscular controlada, destinada a mejorar la función del músculo profundo, aumentar la oxigenación local y favorecer la eficiencia del drenaje linfático. La graduación del estímulo es el principio fundamental: iniciar suave, permitir adaptación, y buscar una respuesta funcional, no una contracción máxima.

De esta manera, el dispositivo se convierte en un aliado del tratamiento conservador, ayudando a reeducar el tejido y potenciar la respuesta global sin provocar sobreesfuerzo ni disconfort.